Los miembros de los equipos de alto desempeño agudizan su pensamiento crítico, actúan con valentía para cambiar a tiempo y son determinados para imprimirle un rumbo retador a su futuro.
Uno de los indicadores más certeros para medir el nivel de pertenencia y de confianza es el grado en que los miembros de un equipo pueden expresar sus inquietudes sin temor a las consecuencias.